13 agosto, 2016

Lan

El francotirador y lector del grupo, inseguro y algo agonías, suele estar de aquí para allá pendiente de todo. Su miedo por si les atacan es constante. Alguno lo llamaría paranoico, pero sus temores más de una vez han evitado que la base cayera en una emboscada (estar en un acantilado de 100 metros de profundidad no te protege de todo). Edel lo sabe y por eso deja a Lan hacer su labor tranquilo, posee un oído privilegiado y su vista deja en ridículo a un lince. Es muy dubitativo en lo que hace, lo que le ha ganado las burlas de algunos de sus compañeros.

Snow pasa olímpicamente de él, aunque admite que es útil, Jules le hace bromas constantemente y le ha dado consejos para acabar con la falta de confianza del chico, llegando a organizarle alguna cita a ciegas con las chicas de los Brodya, o pidiéndoles el teléfono para su amigo, algo que no ha ayudado mucho al tímido muchacho. Dolas ha tratado de ayudarle en múltiples ocasiones y ha cuidado de él, razón por la que le aprecia mucho. El sentimiento es mutuo, no es la primera vez que una bala de Lan le evita otra a Dolas, y esto no pasa desapercibido, su falta de fuerza la compensa con una agilidad sin precedentes. Es capaz de encaramarse a un muro por alto que fuera. Gracias al gancho que lleva, se mueve por las paredes como un gato, de hecho las batallas en zonas de edificios no comienzan Para Edel hasta que Lan no toma posición.